Homenaje a los “caídos”

Cuatro años han pasado ya desde que se empezó a hablar de la crisis.

Cuatro años en los que algunos han sabido seguir a flote y otros se han ido hundiendo con toda la tripulación. Una vez anclada en el fondo de la crisis, cuando se creía que ya no se podíá ir a peor, las deudas y el desempleo (que enfila ya los 6 millones) en la piel de toro han seguido pesando tanto que España, aún habiendo tocado fondo, sigue cayendo…

Pero, en este océano de desesperanza, algunos supervivientes han conseguido salir a flote y subirse en otro barco. Lástima que sea en aguas internacionales.

A todos ellos va dirigido este homenaje, porque sé (o espero) que tarde o temprano coincidamos en el mismo puerto.

Jose V., [Cambridge, Reino Unido]: 31 de agosto de 2006

Elena O. [Rotterdam, Holanda. Shanghai, China]: 4 de febrero de 2009

Carlota E. [Colonia, Alemania]: 13 de Enero de 2010

Ramón A. [Amsterdam, Holanda]: 20 de marzo de 2010

Cristina M. [Rotterdam, Holanda]: junio de 2011

Juan Q. [Cambridge, Reino Unido]: 4 de enero de 2011

Ana C. [Cambridge, Reino Unido]: 4 de enero de 2011

María P. [Rio de Janeiro, Brasil]: 26 de marzo de 2011

Andres V. [Rio de Janeiro, Brasil]: 26 de marzo de 2011

Juan R. [Santiago de Chile, Chile]: 12 de abril de 2011

Jesús M. [Cambridge, Reino Unido]: octubre 2011

Marta C. [Cambridge, Reino Unido]: octubre 2011

Nacho L. [Santiago de Chile, Chile]: 9 de abril de 2012

Luis L. [Santiago de Chile, Chile]: 9 de abril de 2012

Lucía G. [Santiago de Chile, Chile]: 4 de mayo de 2012

…. y suma y sigue.

Sabed que aunque las aguas nos separen, se os quiere y se os echa de menos, así que no perdáis de vista el faro!

[a_PalC]

PD. Por supuesto a los que seguís en puerto español también se os quiere y se os echa de menos, eh? =)

Sé que pongo este vídeo siempre pero… a seguir disfrutando!

Anuncios

Comments (5) »

¿Por qué se disculpa el Rey?

En alrededor de treinta segundos sin precedentes, el Rey ha emitido un mensaje pidiendo disculpas a los ciudadanos al abandonar el hospital en el que le han arreglado la cadera rota cazando elefantes. En realidad no estoy muy segura de si ha pedido disculpas el Rey o su figura del Museo de Cera, pero este no es el asunto…

Agradezco a todo el equipo médico y a la clínica, en fin, como me han tratado. Estoy deseando retomar mis obligaciones y… lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a ocurrir. Y gracias por vuestro interés estos días y estar aquí tanto tiempo.

Con estas 45 palabras, el Rey ha despachado todas las críticas que ha recibido desde su vuelta de África. ¡Qué feo, criticar a quien no se puede defender porque está postrado en una cama de hospital!

Lo que no me queda muy claro es por qué exactamente pide disculpas Su Majestad. ¿Se disculpa por cazar elefantes?, ¿por estar en la otra punta del mundo durante una semana crítica para España?, ¿por hacerlo de forma secreta? Esto no estaría mal, pero es que a lo mejor se disculpa por haberse caído o por la fragilidad de su cadera. Y cuando promete no volver a incurrir en el mismo error, a lo mejor está comprometiéndose ante los españoles a no tener que volver a pasar por un quirófano o a no volver a dar un traspiés con tal mal resultado.

Mucha gente ha sentido lástima al ver la grabación, por supuesto realizada de forma pactada ante medios públicos para no tener que dar más explicaciones de las ya preparadas. Muchos suspiros se han escapado al ver a Juancar, ese señor tan campechano, rebajado a pedir perdón por un pecadillo. Pero a mi el vídeo me ha recordado más a un niño obligado a llamar a la puerta de su vecino para disculparse por el globo de agua que dejó caer el día anterior desde su terraza.

En fin, he visto el mensaje varias veces y aún no sé si nuestro Rey no va a matar más elefantes, no va a viajar con dudosas compañías, no volveremos a enterarnos o no va a volver a faltarnos más al respeto a todos los españoles, como parece que ha cogido costumbre la real familia.

Imagen  

¿¿¿Por qué Froilán se disparó en el pie???

[p_PalC]

Comments (1) »

La cacería de Juan Carlos I, Elefante

El Rey Elefante con un imitador de Michael Douglas en "Tras el Corazón Verde"

El Rey Elefante con un imitador de Michael Douglas en "Tras el Corazón Verde"

Con un cerebro de 5 kg, el cerebro del elefante es el más grande de los animales terrestres. Se le atribuyen una gran variedad de comportamientos asociados a la inteligencia como el duelo, altruismo, adopción, juego, uso de herramientas, compasión y autorreconocimiento. [Wikipedia]

El cerebro humano pesa sólo 1,5kg de promedio en un hombre adulto y, sin embargo, éste a veces presenta comportamientos que se alejan de lo asociado a la inteligencia como el sadismo, el egoísmo y la crueldad.

Tal es el caso, con todos mis respetos, de Juan Carlos I, al que me permitiré llamar en este post, el Rey Elefante . No voy a entrar en un debate sobre lo que opino de la caza de paquidermos, que ya de por sí es cruel y rídicula (ya lo he dicho), dado que es un animal:

1. inofensivo y pacífico;
2. apenas puede correr o defenderse de los depredadores (incluyendo los de sangre azul);
3. su único atractivo como pieza de caza es el marfil de sus colmillos, ya que ni siquiera se puede comer su carne.
Y 4. la técnica de caza más eficaz es acercarse al animal y encañonarle entre los dos ojos, para verle desplomarse en señal de victoria para el cazador. _si esto no es crueldad…_.

Dicho esto, el sadismo, egoísmo y crueldad a los que me refería al principio no son por la gesta de la cacería que llevó al monarca de la transición  a romperse una cadera en la misma semana en la que su nieto se autodisparaba en un pie. Sino al espeluznante dato del coste que cada pieza disparada supone para el turista real: 30.000€ por pieza. “Un cazador asegura que el trofeo de un paquidermo ronda los 23.000€“, curiosamente, una  cifra que antes podía ser considerada como un salario anual de un titulado español y que ahora cuesta sangre, sudor y lágrimas alcanzar.

Y es que, dejando aparte otros capítulos deleznables de la Casa Real en estos últimos tiempos, como los escarceos fiscales del yerno del Rey Elefante o que su nieto de 11 años juegue con armas de fuego, creo que da vergüenza pensar que los impuestos de los que no llegan a fin de mes, o de aquellos que llegan pero han de justificar y pagar por cada céntimo ganado, se invierten en las aventuritas africanas que nuestra realeza tiene a bien de disfrutar en plena época de recortes.

Que cada uno extraiga sus propias conclusiones.

[a_PalC]

El cerebro de un elefante pesa 5kg. El de un Rey, sólo 1.5kg.

Comments (1) »

La huelga vista desde fuera: no somos el tercer mundo, pero podemos estar cerca de serlo

En plena resaca de la huelga general, España tiene mención en los medios británicos.

Sorprende la visión que muchos British aún tienen de España y los españoles. Pero más sorprende aún que las bromas ácidas de las viejas glorias del país escondan en sus palabras tanta realidad.

A continuación, en el minuto 0:57 la mujer le pregunta a Basil por qué se ha empeñado en contratar a Manuel, un camarero español que ha ido a Inglaterra a trabajar y aprender inglés. Basil le responde con dos motivos claros: “because he´s CHEAP and keen to learn” (porque es BARATO y está deseando aprender). La escena es bastante graciosa, porque es pura ficción y de hace unos años. Esta broma hoy en día, tendría otra visión completamente diferente.

 

Años más tarde, sección Internacional a Marzo de 2012, los telediarios británicos hablan de “austeridad brutal en el país del sol”, de la tasa de paro y la de paro juvenil que no dejarán de crecer a pesar de los recortes salvajes que se están aplicando en la economía española. Curiosamente, también hablan de que en la Casa Pumarejo (Sevilla, Andalucía), están planteándose empezar a pagar en “pumas” y no en euros. Y tal y como nos lo ponen, así  hasta que lleguemos al trueque.

Y cierto es que la situación en España no es culpa de los que, como Manuel, se han ido a trabajar a otro país para buscar oportunidades. Tampoco es tan degradante como nos presentan los medio británicos, por los que parece que los niños van descalzos por las calles y no tienen pan que llevarse a la boca.

Quede claro que la famosa huelga general, que tanta guerra está dando, no ha trascendido más allá de la frontera de la piel de toro (al menos a lo grande). Los políticos, cojeen del pie que cojeen, tienen mucho que aprender de la gente como Manuel. No sólo a ser “BARATOS”, sino a tener ganas de aprender. Aprender de los errores y de los que lo están haciendo mejor. Que es muy fácil lamentarse y lloriquear, hasta que no queda más remedio que recurrir a recortes bestiales (algunos necesarios), pero también hay que verlas venir y poner medidas que faciliten la retención del talento, la motivación del trabajador, el emprendimiento, a valorar  productividad y no horas de trabajo y, sobre todo, a tener el valor de poner las prioridades claras y empezar a recortar por donde realmente hace falta: la calaña política y todos sus beneficios extraordinarios; y no por el trabajador que después de años de lealtad a una empresa puede ver como toda una vida laboral queda reducida a calderilla si las cosas se ponen feas.

Dicho esto, y con especial mención a una persona que se va a dar por aludida, aplaudo a los que hayáis seguido vuestros principios en esta huelga, tanto para seguirla como para no. Porque con los tiempos que corren, a veces toca comerselos fríos.

[a_PalC]

Para los que queráis echar un vistazo a lo que se cuece por estos lares:

Spain general strike protesters clash with police

Spain announces “most austere” cuts ever

The Guardian: fotos de disturbios

The Sun: lo que realmente importa en Inglaterra: que no se estropeen las vacaciones de los “Brits”

Comments (1) »

Ríase la gente

Hoy por enésima vez me he vuelto a cruzar con el mismo señor volviendo del trabajo. Un señor calvo, de unos 35-40 años a ojo de buen cubero, con pinta de buena gente y pocas ganas de trabajar horas extra (es bastante puntual en sus horarios, de lo que deduzco que tanto él como yo tenemos las mismas ganas de llegar a casa).

Qué le pasa a este señor para ser digno de un post en PalC? No le pasa nada! de hecho, va más feliz que una perdiz en su… monociclo!

Desconozco la comodidad del artilugio en cuestión, pero mi querido amigo de ruta cruzada parece haberle cogido el truquillo al aparato circense por excelencia. No lleva nariz roja ni zapatos de payaso, no lleva látigo ni leones que lo acompañen, no lleva bigote fino ni sombrero de copa. Pero se le ve feliz!

Todo el mundo le mira, lo puedo ver en los coches de los semáforos. Y me incluyo en el grupo de mirones, pero en mi caso, es por pura admiración. Y es que, ande yo caliente, ríase la gente!

Hoy, mi amigo monorueda, al ver que unos niños uniformados en la parte trasera de un coche le señalaban, ha dedicado una enorme sonrisa y ha dicho adiós a los alborotados pasajeros que, por lo que se veía desde la luna trasera, han alborotado el gallinero todavía más!

Por este gesto amable, por su espíritu de “ande yo caliente, ríase la gente” y, porque cuando me lo cruzo siempre significa que vuelvo a casa de trabajar… le dedico este post al monociclista oficial de Trumpington Road!

Querido personaje desconocido, cada vez que me cruzo contigo se me escapa una sonrisa y pienso BRAVO!

 

[a_PalC]

Leave a comment »

Esos locos Papalagi

 

Vaya por delante que este post se lo debo a mi tio Juan. Y dicho esto, al tema.

Resulta que el alemán Enrich Scheurmann viajó a Samoa allá por los primeros años del siglo XX y cuando volvió escribió un libro que en teoría reproducía los discursos del jefe Tuiavii a su tribu para alertarles del mal de Occidente. Después parece que no existían tales discursos y Scheumann se inventó la historia. No he leido todo el libro, sólo tres de los relatos, pero aún así me gusta cómo refleja de forma simple el absurdo de nuestro día a día.

Y sí, te hace replantearte si tiene sentido. Si los Papalagi, como somos llamados ‘los blancos’ en estos cuentos, estamos haciendo las cosas bien. No voy a reproducir todo aquí, pero os recomiendo buscarlo si os llama la atención. Mi ya conocido para vosotros tio Juan me dice que está editado por ‘Integral’.

Es especialmente revelador el dedicado a las profesiones de los Papalagi:

  • Cada Papalagi tiene una profesión. Es difícil decir exactamente lo que esto significa. Es algo para lo cual se supone debe tener un gran apetito, pero parece ser que la mayor parte del tiempo le falta”. No se puede describir mejor la desidia que se ve en el Metro cada día a las ocho de la mañana.
  • Tener sólo una profesión significa sólo andar, sólo degustar, sólo oler, sólo luchar; siempre conocer una sola cosa. Este saber-una-sola-cosa es un grave peligro y una limitación, porque puede llegar un tiempo en que nadie sea capaz de remar en una canoa a través de la laguna”. Simplemente precioso.
  • Algunas veces es estupendo ir a buscar el agua de la ría, puede ser incluso agradable hacerlo un par de veces. Pero si debes transportar el agua de la salida a la puesta del sol, día tras día, cada hora hasta que falla tu fuerza, trayendo y trayendo, al final tirarás tu cubo con ira, amargado por la esclavitud de tu cuerpo. Porque no hay nada más duro para un hombre como tener que hacer la misma cosa una y otra vez”. ¿A alguien le suena?
  • Hay más gente en Europa con los rostros gris ceniza que árboles hay en nuestras islas. Porque no obtienen ningún placer de su trabajo, y por su trabajo se come toda su alegría y nunca hacen nada por su propio gusto, ni siquiera una hoja, no importa cuánto tiempo trabajen. Es por esto que un odio latente vive en el interior de la gente con profesiones. Algo vive dentro de sus corazones reprimido como un animal encadenado, rebelándose pero todavía incapaz de liberarse”. Ésta debería ser la definición de ‘frustración’ en la RAE.

[p_PalC]

Leave a comment »

Ni una lágrima más

Cuando la brisa acarició su cara sintió que de verdad comenzaba una vida nueva. Ya ni siquiera le dolía el labio con la herida aún tierna, la mano de su hijo de tres años apretando la suya era todo lo que necesitaba para doblar la esquina y dejar atrás años de insultos, patadas y vejaciones.

Cada paso que daba era una victoria que abría una rendija cada vez más profunda en la cárcel del miedo en la que estaba encerrada desde hacía una década. Él había ido poniendo los barrotes poco a poco. Primero llegaron las miradas de desprecio. Pronto añadió insultos y desprecios que se mezclaban con las risas y buenas palabras que a cambio regalaba a vecinos y amigos. Más tiempo tardó en pasar a las bofetadas, pero después de la primera ya no hubo vuelta atrás.

Siempre prometía que no volvería a pasar, que era ella quien le enfadaba y le obligaba a comportarse así. Pero ahora la mirada de su hijo le recordaba que tenía derecho a vivir, que tenía derecho a despertar cada mañana sin miedo y que tenía derecho a dejar de temblar cada noche cuando él se acercaba en la cama. Aún le quedaba mucho camino por recorrer, pero no estaba dispuesta a que nadie frenara su carrera hacia la libertad.

[p_PalC]

Comments (2) »